Hay que decir que en el mundo del vino, por tradición, existen unas prácticas muy respetuosas con el medio ambiente… pero para conseguir la etiqueta de “Vino Ecológico” hay que dar un paso más. No basta con tener un viñedo ecológico y por tanto un fruto ecológico. La elaboración del vino también tiene que cumplir una serie de requisitos para obtener el certificado europeo.

El vino ecológico se caracteriza por poner en práctica acciones sostenibles desde su cultivo hasta su embotellado. Es un vino respetuoso con el medio ambiente y los entornos donde se elabora.

Los vinos certificados como ecológicos tienen en su etiqueta el distintivo europeo que asegura que se cumplen los siguientes requisitos.

  • El abono utilizado en el viñedo debe ser natural no químico.
  • La uva dañada se desecha.
  • No se utiliza maquinaria en su cosecha. Todo el proceso es manual.
  • Prohíbe la quema de rastrojos.
  • No se pueden utilizar organismos modificados genéticamente.
  • Para controlar la acidez se utiliza ácido tartárico natural cristalizado de las uvas.
  • Los sulfitos están presentes pero en menos cantidad que el vino tradicional.
  • La concentración de carbono debe ser escasa en la clarificación.
  • Los tapones serán de corcho natural.
  • Las etiquetas informarán de sus ingredientes y elaboración.

El vino ecológico desde las viñas hasta su embotellado respeta el medio ambiente. Esta producción busca cuidar de manera natural y eficiente todo el entorno que envuelve el mundo enológico.

Vamos a proponerte 2 vinos para que te inicies en este mundo de vinos ecológicos.  Laudum Roble con D.O. Alicante y Entre Palabras, un Ribera del Duero.

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