Vinos en lata, ¿moda pasajera o vienen para quedarse?
El mundo del vino es poco dado a grandes novedades o innovaciones. Es más, es un sector donde la tradición tiene un valor especial.
Pero muy de vez en cuando, aparece algo que remueve los cimientos del ámbito enológico.
El vino en lata es ese algo que actualmente tiene enfrentados a los amantes del vino, unos alaban sus ventajas y otros creen que es un insulto.
En el artículo de hoy os hablamos de esta tendencia que no sabemos si terminará de triunfar o pasará como una moda más.
¿Cuándo aparece el vino en lata?
Aunque pueda parecer que es algo muy reciente, fue en 1996 cuando una bodega australiana llamada Barokes Wines presentó una tecnología denominada Vinesafe. Consistía en un recubrimiento interno para latas de aluminio que facilitaba la conservación del vino y que garantizaba su calidad.

Desde entonces, el vino en lata ha ido conquistando mercados como el estadounidense y el británico.
En Estados Unidos ha experimentado un gran crecimiento y una gran aceptación ya que es una opción muy cómoda para introducirlas en los estadios, conciertos o todos aquellos espacios que no permiten la entrada de envases de vidrio.
El público europeo más tradicional, es el que más se resiste a la moda del vino enlatado.
Ventajas del vino en lata
La practicidad es su principal baza. El poder transportar el vino fácilmente y abrirlo con un simple gesto sin tener que depender de abridores es una forma de consumo que se adapta perfectamente al consumo moderno.
Esta tendencia se ha acentuado a partir de la pandemia en la que, debido a las circunstancias, aumentaron los pedidos de comida para llevar.

Los vinos en lata abrían la posibilidad de ofrecer vino a sus clientes, sin el temor de que en el camino de entrega la botella de vino pudiese romperse.
Lo que dicen sus detractores
Los puristas del vino ven esta tendencia como una auténtica aberración. El vino tiene mucho de tradición y de ritual.
El descorchar una botella de vino y verterlo en la copa es parte fundamental del proceso de disfrutar del vino.
También está la cuestión del sabor. Por mucho que se diga que el hecho de que el vino esté enlatado no tiene nada que ver con la calidad y con el sabor, los expertos insisten en que un recipiente de aluminio afecta al sabor del vino.
Para Pilar Cavero, ex sumiller del Celler de Can Roca, la lata puede sufrir más cambios de temperatura durante el transporte y almacenamiento.

Los entendidos también denuncian que el objetivo de comercializar el vino en lata es únicamente sacar rentabilidad e intentar atraer al público joven asemejándolo a los refrescos y no dando el valor que realmente posee el vino, por lo que no se busca crear una cultura del vino, sino simplemente vender.
Desde Bodegueando estaremos muy pendientes de cómo evoluciona esta tendencia y si termina por asentarse o va desapareciendo con el paso del tiempo.
¿Y vosotros qué pensáis? ¿Habéis probado algún vino en lata?
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